NATURALIA POR EL LOBO MEXICANO

En mayo de 1992, Naturalia decidió iniciar la campaña con los siguientes objetivos:

  • 1) Promover medidas y acciones de conservación para el lobo mexicano.
  • 2) Promover entre la sociedad mexicana un conocimiento más apegado a la realidad sobre esta especie y su comportamiento.
  • 3) Recabar fondos para las actividades de recuperación y conservación de esta especie.
  • 4) Aplicar los recursos recabados, en las acciones de recuperación del lobo mexicano, principalmente la búsqueda de ejemplares silvestres, la estrategia de recuperación en campo y el programa de educación local y nacional.

Por medio de esta campaña, hemos llevado a cabo muy diversas actividades: desde la búsqueda de ejemplares silvestres en las sierras del noroeste de México, hasta la publicación de artículos sobre el lobo mexicano y su situación y la elaboración de carteles para la búsqueda de información sobre la presencia de lobos en el campo mexicano.

Los resultados de este proyecto han permitido la capacitación de personal de campo que integra las brigadas de búsqueda del lobo mexicano en estado silvestre y desarrollar las tres expediciones que hemos realizado en busca del lobo en los estados del norte de la República Mexicana (dos al estado de Chihuahua y una al estado de Durango). También se ha logrado integrar un pequeño fondo que se está destinando a las principales necesidades de conservación del lobo mexicano, principalmente para la evaluación de áreas adecuadas para la reintroducción de al menos una población de lobos silvestres en México y para actividades de educación ambiental. Naturalia ha creado, junto con otros grupos e instituciones interesadas en la conservación del lobo mexicano y con el respaldo y participación de la SEMARNAT, el Subcomité Técnico Consultivo Nacional para la Recuperación del Lobo Mexicano, que está elaborando y desarrollando una estrategia nacional para la recuperación de esta especie. En este Subcomité, Naturalia participa en el grupo de recuperación en vida libre. Este proyecto ha contado con el apoyo de muchas personas e instituciones, entre otras el Hard Rock Café, la Fundación Purina, el Wolf Haven International, la Agrupación Sierra Madre, el Banco de México y el Banco Bilbao Vizcaya.

LA MONEDA QUE AYUDÓ A LA CONSERVACIÓN DEL LOBO MEXICANO

A mediados del año 1999, el Banco de México y el Banco Bilbao Vizcaya (hoy BBVA-Bancomer), lanzaron a la venta una moneda de plata con la imagen del lobo (Canis lupus), para recaudar recursos económicos que ambas instituciones aportarían a Naturalia, como apoyo a los esfuerzos de conservación que se desarrollan en México, para tratar de rescatar al lobo mexicano (Canis lupus baileyi), la raza de lobo gris más rara y amenazada a nivel mundial.

Como resultado de esta iniciativa, a fines de ese mismo año Naturalia recibió una aportación por $ 103,000.00 (Ciento tres mil pesos 00/100 M.N.) de parte de estas instituciones, estableciendo con ello el compromiso de aplicar estos recursos en el desarrollo de actividades que persiguieran la recuperación del lobo en México. La aplicación de estos recursos se decidió en el seno del Subcomité Técnico Consultivo Nacional para la Recuperación del Lobo Mexicano (STCNLM), que agrupa a las diferentes instituciones (incluyendo a Naturalia) y especialistas que están trabajando en la recuperación del lobo mexicano en México. El STCNLM consideró que los fondos serían de gran ayuda para el fortalecimiento ejecutivo de esta instancia y para apoyar algunos trabajos enfocados al manejo en vida libre de los lobos, por lo que Naturalia aplicó los recursos específicamente para tres aspectos: 1) la contratación temporal de un Coordinador Ejecutivo del STCNLM, que ayudara a dar seguimiento a los acuerdos y resoluciones que se toman en sus asambleas; 2) el apoyo a algunos miembros del STCNLM, para facilitar su asistencia a diversos eventos nacionales e internacionales de importancia en la recuperación del lobo mexicano; y 3) el apoyo al trabajo de campo desarrollado por integrantes del STCNLM y que está dirigido a determinar sitios potenciales para la reintroducción de una población silvestre del lobo mexicano en México.
Estos tres aspectos se desarrollaron durante los años 2000 y 2001 y en cuanto al trabajo de campo, se elaboró un reporte del estudio denominado “Determinación de sitios potenciales para la reintroducción del lobo mexicano (Canis lupus baileyi) en México”, que fue financiado en parte con los recursos que recibió Naturalia de los bancos BBVA-Bancomer y Banco de México. El mencionado estudio fue desarrollado por Marcela Araiza, integrante del STCNLM.
Este tipo de estudios ha sido realizados en diversos sitios de Norte América, para evaluar el hábitat potencial para la reintroducción o recolonización natural de los lobos. Los principales factores considerados son la densidad humana, la densidad de caminos, la opinión de la gente hacia los lobos, la extensión y conectividad de los parches de hábitat y la cantidad de presas disponible para los lobos.
El objetivo del programa de recuperación del lobo mexicano, encabezado por el Gobierno Mexicano con la asesoría del STCNLM, es recuperar al menos una población genéticamente viable dentro del área de su distribución histórica. Para mantener una población viable de lobos por mucho tiempo, esta debe contar con mas de 100 animales en un área continua de miles de kilómetros. Sin embargo, debido a que los lobos tienen una gran capacidad de dispersión, también son capaces de vivir en áreas con perturbación moderada y hábitat fragmentados, siempre y cuando la persecución humana sea poca y las presas sean abundantes.
Entre los resultados del estudio llevado a cabo por Marcela Araiza (primero en su tipo en México), destaca la ubicación de los sitios remanentes en el norte de México, con hábitat adecuado para los lobos. Estos sitios se encuentran dispersos, a manera de “parches” y en algunos casos aislados entre si. En cada uno de ellos se evaluó la “influencia humana”, es decir, el grado de impacto que los humanos tienen y pueden tener en estas áreas. Además, se evaluó la disponibilidad de presas silvestres, principalmente venados cola blanca (Odocoileus virginianus), por haber sido esta especie la presa principal del lobo mexicano en el norte de México. Considerando estos factores, se determinó que el área más grande dentro de las identificadas como apropiadas para la reintroducción de los lobos, cubre 6 000 km2, extensión muy pequeña para sustentar por si sola a una población viable. La conectividad entre los parches será indispensable para asegurar la supervivencia del lobo a largo plazo.
Tomando en cuenta la densidad de venados en el área señalada, se concluye que tendría capacidad para soportar de 22 a 29 lobos. Aparentemente la densidad de las presas para el lobo mexicano dentro de esta área, parece estar en el limite al cual una población de lobos puede subsistir.
Dentro de las conclusiones del estudio, se destaca también que el factor ultimo que determina la viabilidad de una población de los lobos es la actitud humana, por lo que señala que es imprescindible realizar un programa de educación ambiental con la gente que habite en el área que se seleccione finalmente para la reintroducción de los lobos, comenzando con un estudio serio sobre la opinión de la gente hacia la reintroducción del lobo.

También se señala como condición para lograr el éxito, que la cacería furtiva de los venados se controle y que se tomen en cuenta todos los posibles riesgos ecológicos, incluyendo las enfermedades presentes en el lugar, ya que estas también pueden ser la diferencia entre el éxito y el fracaso de la reintroducción.

Existen algunos aspectos que todavía deben abordarse antes de proponer el sitio que consideremos más apropiado para iniciar la reintroducción del lobo mexicano, sin embargo, Naturalia confía en que con los resultados de este estudio y el esfuerzo de todas las personas e instituciones interesadas en la recuperación del lobo, lograremos que su llamada vuelva a escucharse en las sierras mexicanas.

Agradecemos al Banco de México, a BBVA-Bancomer, a Marcela Araiza y a todas las personas que han contribuido al desarrollo de estas actividades a favor del lobo mexicano.