¿Jaguares en las montañas semidesérticas de Sonora?

Sí, por sorprendente que parezca, el mayor felino de América no sólo habita las selvas tropicales, sino que se ha adaptado a vivir en algunas regiones áridas, siempre que el agua y el alimento estén a su alcance. Es lo agreste de este tipo de terrenos, lo que ha permitido que el jaguar (Panthera onca) haya sobrevivido hasta nuestros días en el noroeste de México, aunque sus poblaciones no están exentas de la persecución humana y por ello, al igual que lo que sucede en otras regiones del país, también están desapareciendo rápidamente. Pero afortunadamente, la suma de conciencias y esfuerzos quizá todavía pueda lograr que la población de jaguares que habita más al norte en el continente Americano, y que se localiza en las montañas de Sonora, se conserve. Este panorama alentador nos ha estimulado a compartir una muy buena noticia con los lectores de Especies y con nuestros socios, colegas y amigos, quienes constituyen elementos indispensables en la maquinaria que nos permite avanzar hacia logros concretos, esperando que en esta forma compartan también la satisfacción de contribuir a la protección de la naturaleza y, en particular, de especies que están desapareciendo en México. Con gran satisfacción y optimismo queremos participarles que Naturalia está creando una nueva reserva privada (a la cual aún ni siquiera hemos puesto nombre), al haber adquirido recientemente un predio en las montañas de Sonora, de 4,000 hectáreas de extensión, y que está ubicado en el corazón del territorio que ocupa la población más norteña de jaguares en el continente Americano. Esta acción, que ayudará a la conservación de algunas especies en peligro y particularmente de la población de jaguares mencionada, es el primer resultado de nuestro proyecto "Conservando a México", Que iniciamos hace dos años. En julio del año 2001, a través de este mismo espacio, informamos del proceso de reflexión que nos llevó a iniciar el proyecto. Señalamos entonces nuestra preocupación por estar presenciando el rápido deterioro de los ecosistemas mexicanos y la consiguiente pérdida de hábitat que está llevando a muchas especies a la extinción. Por ello concluimos que, mayores esfuerzos encaminados a proteger este hábitat en peligro, eran necesarios si aspirábamos a conservar a muchas de las especies amenazadas de México. Por ello, el propósito de "Conservando a México" sería proteger el hábitat de las especies amenazadas, mediante la aplicación de recursos en el establecimiento y protección de refugios silvestres para estas especies.

El lanzamiento de "Conservando a México" se dio en el marco del evento de presentación de la primera iniciativa que nos permitiría reunir parte de los fondos requeridos: la colección de monedas "Animales en Peligro de Extinción en México", que el Banco de México, importante aliado de Naturalia en la conservación, presentó el 19 de junio del 2001, por conducto de su Gobernador, el Dr. Guillermo Ortiz Martínez.

A través de la venta de estas monedas, el Banco de México y los bancos BBVA-Bancomer, Bital, Banregio y Banamex, que comercializaron las monedas, ayudaron a recaudar recursos financieros para la conservación de algunas especies amenazadas, incluido el jaguar, uno de los animales representados en las monedas de la colección. Estos recursos fueron donados a Naturalia y nosotros los invertimos en un fideicomiso que garantizó su manejo y aplicación, de acuerdo al propósito para el cual se llevó a cabo la recaudación de estos fondos, es decir, para la protección del hábitat de especies amenazadas en México.

La selección final del sitio para aplicación de los recursos, se dio tras un proceso de evaluación que llevamos a cabo en campo, en la región noroeste de nuestro país (Chihuahua y Sonora), primera zona donde decidimos enfocarnos en "Conservando a México", dado que en ella determinamos la existencia de una serie de áreas prioritarias para la conservación de la biodiversidad 2, que si bien se encuentran todavía en buen estado de conservación, carecen de protección formal y, en muchos casos, enfrentan un rápido proceso de deterioro.

Para la selección definitiva, evaluamos tanto la oportunidad de lograr un impacto significativo en la conservación del área a través de la aplicación de los recursos, como las posibilidades de contribuir con estos recursos a la preservación de especies mexicanas amenazadas.

El trabajo de evaluación nos llevó a visitar una de las áreas prioritarias identificadas en Sonora, conocida como Aros-Yaqui por encontrarse entre las cuencas de estos grandes ríos. En esa región, descubrimos una gran riqueza biológica, propia de zonas semiáridas, que se encuentra todavía poco perturbada por el hombre. Conocimos también los trabajos de investigación que aquí se llevan a cabo sobre los jaguares y otros felinos, encabezados por el Dr. Carlos López González y la agrupación conservacionista "Northern Jaguar Project". Nos dimos cuenta así, de la importancia que la zona tiene para el futuro de esta población de jaguares y de muchas otras especies amenazadas que también encuentran aquí, el límite de su distribución natural, como es el caso de la nutria neotropical (Lontra longicaudis), la guacamaya verde (Ara militaris), el ocelote (Leopardus pardalis), el loro guayabero (Amazona finschi) y el águila de cabeza blanca (Haliaeetus leucocephalus); esta última ave, si bien los mexicanos la identificamos con los Estados Unidos por ser símbolo de esa nación, también anida en esta zona de Sonora y en Baja California, aunque en ambos sitios es muy escasa y por ello se encuentra en peligro de extinción.

Todos estos elementos nos convencieron de que aplicar los recursos del fideicomiso que creamos, en la adquisición de este predio y en la protección de esta zona, ayudaría a conservar a éstas y a muchas otras especies presentes en el área, como las tortugas del desierto, monstruos de Gila, codornices elegantes, boas, venados cola blanca, pumas, gatos monteses, pecaríes, coatíes, trogones orejudos, etc. y, en particular, a los verdaderos "tigres del norte", los jaguares.

Estamos conscientes de que éste es tan sólo el inicio de un esfuerzo permanente que nos hemos comprometido a realizar y que falta llevar a cabo muchas acciones más para asegurar que este predio y toda la región que ocupan los jaguares, se conserve. Sin embargo, trabajaremos para que nuestro predio se convierta en un hogar seguro para los jaguares y demás especies de la región y para lograr que algún día, pueda convertirse en el núcleo de una gran reserva, que permita no sólo proteger a la fauna silvestre, sino brindara los pobladores humanos de esta zona, nuevas alternativas de desarrollo compatibles con la conservación de la naturaleza.

No podemos terminar sin reiterar que este logro concreto, es producto de la suma de esfuerzos de muchas personas e instituciones, que en muy diversas formas han apoyado a Naturalia: el trabajo en campo y otros aspectos relacionados con esta etapa, fueron desarrollados con apoyo de las fundaciones Foundation for Deep Ecology, Patagonia Fundy Lawson Valentine Foundation, así como con el invaluable apoyo de nuestros aliados de los grupos Wildlands Project, Northern Jaguar Project y Defenders of Wildlife. Muchas otras instituciones nos apoyaron con recursos financieros, incluyendo a la Casa de Moneda de México, la empresa Smurfit, Cartón y Papel de Méxicoy los colegios Green Hillsy Maguen David. Así mismo, multitud de personas dentro de estas instituciones y a título personal, apoyaron directa o indirectamente nuestro trabajo en las diferentes etapas que nos permitieron adquirir el predio que servirá como refugio silvestre para el jaguar, y aunque de muchos de ellos no sabemos sus nombres (por ejemplo de todas las personas que compraron la colección de monedas en los bancos), por este medio les manifestamos a todos nuestro más sincero agradecimiento. En especial, queremos agradecer el invaluable apoyo y la confianza del Banco de México y sus directivos, y de los bancos BBVA-Bancomer, Bital, Banregioy Banamex, cuyo esfuerzo en conjunto, logró la recaudación de los fondos que hoy nos han permitido informar esta buena noticia.

Por último, no podemos concluir sin agradecer públicamente todo el apoyo genuino que recibimos de parte de nuestros socios, afiliados, patrocinadores y consejeros, sin cuya ayuda nuestro trabajo no sería posible. ¡Muchas gracias a todos por permitirnos celebrar esta gran noticia! Invitamos a todas las personas e instituciones interesadas, a sumarse a este esfuerzo de conservación del jaguar y demás especies del noroeste de México.