LA RIQUEZA NATURAL DE MÉXICO

La riqueza biológica de México es mundialmente reconocida y está bien documentada. Las características fisiográficas, geológicas y climáticas de nuestro territorio, han favorecido aquí el establecimiento y desarrollo de prácticamente todos los ecosistemas conocidos a nivel mundial y de una cantidad sobresaliente de especies de plantas y animales, muchas de las cuales son endémicas, pues sólo se encuentran en México.

A lo largo del siglo XX, se descubrió paulatinamente gran parte de esta riqueza natural, al tiempo que se le explotaba y utilizaba incesantemente. Al principio, el impacto de las actividades humanas fue relativamente bajo, sin embargo, a principios de los 40’s este panorama empezó a cambiar, con el considerable incremento poblacional y la creciente industrialización en la que entró nuestra economía. El resultado a partir de entonces, ha sido que muchas regiones se han destruido y que muchas especies de plantas y animales se encuentran en peligro de extinción. Adicionalmente, se ha provocado la extinción o desaparición de aproximadamente 40 especies de vertebrados mexicanos y varias especies de plantas. Diversos factores asociados a las actividades humanas, han propiciado este panorama, sin embargo, el principal ha sido la destrucción o alteración de los ecosistemas, ya que de esta forma se han eliminando los recursos que muchas especies que habitan en estos ecosistemas, requieren para sobrevivir. Esta destrucción o alteración se ha hecho en ocasiones en forma accidental (por ejemplo con los incendios provocados por descuidos humanos), pero generalmente es intencional y obedece al desarrollo de alguna actividad "productiva", como la explotación forestal, la agricultura, la pesca y la ganadería.

Esta última es la actividad productiva primaria de mayor importancia en México, por lo que se ha extendido sobre más del 60% del territorio nacional, ocasionando intensas alteraciones a los ecosistemas naturales de nuestro país. Por medio de estos y otros procesos, se han eliminado mas del 90% de las selvas altas de México y cerca del 80% del territorio nacional presenta algún grado de erosión. Se ha estimado que el índice de deforestación en nuestro país se sitúa alrededor de las 700,000 hectáreas por año! (¡Equivale a perder una superficie de vegetación del tamaño de una cancha de fútbol por minuto!), lo que nos convierte en una de las naciones con mayores tasas de deforestación a nivel mundial. Adicionalmente, se sabe que la mayor parte de las cuencas hidrológicas mexicanas se encuentran azolvadas y/o contaminadas.